Ahí quedaron todas las manifestaciones
de apoyo hacia el campesino colombiano. Todos los que subieron sus fotos con
ruanas en forma de apoyo, hoy se olvidaron del problema. Sus estados "yo
también soy campesino" ó "mi familia y yo venimos del campo"
pasaron de moda. Hoy lo que se impone en las redes sociales colombianas son las
protestas contra la tal Color Run II (que igual no se va a realizar), o las
voces de rechazo contra el supuesto artista que dejó morir de hambre a un perro.
Cada vez que espero el cambio del
semáforo para cruzar la calle, veo una maleta Totto en la espalda de alguien.
Cada vez que paso por algún monumento veo a algún colombiano posando para una
foto, con cara ridícula y gafas Ray-Ban de 5 lucas. Vivo en la nueva Colombia,
a 5000 Km.